Vida en casa
Finanzas en una incapacidad: qué aprendí
Publicado el · Actualizado el · 5 min de lectura
Cuento lo que viví como paciente. No sustituye la opinión de tu médico.
En este artículo
Una incapacidad puede ser el momento para ordenar tus finanzas. Durante la mía, tras una fractura expuesta de tibia y peroné, aprendí sobre conceptos como el interés compuesto, la importancia del ahorro, cómo gestionar deudas y cómo hacer un presupuesto. Aquí está lo que aprendí, junto con lo que recomiendan la SHCP y la CONDUSEF.
Lo importante en 30 segundos
- Un fondo de emergencia debe cubrir de 3 a 6 meses de tus gastos fijos; la CONDUSEF recomienda destinarle al menos el 10% de tu ingreso mensual.
- Hacer un presupuesto mensual y priorizar las deudas con mayor interés son dos de los 12 tips de la SHCP para tener finanzas personales sanas.
- El interés compuesto puede jugar a tu favor cuando ahorras, o en tu contra cuando debes, según cómo lo uses.
- Ya conté cómo desperdicié los primeros meses de mi incapacidad en videojuegos en Qué hacer en una incapacidad.
- Cuánto te paga el IMSS durante tu incapacidad depende de si es riesgo de trabajo o enfermedad general: lo detalla Incapacidad del IMSS tras una fractura.
El desperdicio de los primeros meses
Durante los primeros dos meses de mi incapacidad, tras sufrir una fractura expuesta de tibia y peroné, mi consuelo fueron los videojuegos y las series. Después de un tiempo, me di cuenta de que estaba desperdiciando una oportunidad única: el tiempo libre. Cuento esa parte a detalle en Qué hacer en una incapacidad.
La revelación: invertir en educación financiera

Fue entonces cuando comencé a interesarme por las finanzas personales. No tenía mucho conocimiento sobre el tema, pero sabía que era algo importante para mi futuro. Empecé a leer libros, escuchar podcasts y ver vídeos sobre finanzas personales. En poco tiempo, me di cuenta de lo poco que sabía sobre el manejo de mi dinero y de las oportunidades que había estado dejando pasar.
Aquí es donde el verdadero cambio comenzó. En lugar de gastar mi tiempo en actividades sin sentido, empecé a invertir en mí mismo, en mi educación financiera. Aprendí sobre conceptos como el interés compuesto, la importancia del ahorro, cómo gestionar deudas y, por supuesto, cómo hacer un presupuesto.
Qué aprendí sobre el interés compuesto

La educación financiera es clave para tomar decisiones informadas sobre tu dinero. Durante mi incapacidad descubrí que tener un buen conocimiento de las finanzas personales es esencial para construir un futuro sólido.
Aprender sobre el interés compuesto fue una de las lecciones más valiosas que obtuve durante este tiempo. En términos simples, es cuando los intereses que generas se suman al capital original, y esos intereses también empiezan a generar más intereses. Funciona igual para lo que ahorras que para lo que debes: puede jugar a tu favor o en tu contra, según cómo lo uses.
El poder del ahorro y el presupuesto

El siguiente paso en mi camino hacia la mejora de mis finanzas personales fue entender la importancia del ahorro y cómo hacer un presupuesto. Muchos piensan que ahorrar es simplemente guardar un poco de dinero cada mes, pero va mucho más allá de eso. Es importante tener un objetivo claro para tu ahorro y saber cómo manejarlo de manera efectiva.
Durante mi recuperación, creé un presupuesto que me permitió controlar mis gastos y asegurarme de que estaba destinando una parte de mis ingresos a mis ahorros cada mes.
La SHCP recomienda justamente eso en sus 12 tips para tener finanzas personales sanas: hacer un presupuesto mensual y ahorrar una cantidad fija, no solo lo que sobra.
El fondo de emergencia
Un dato que vale la pena sumar: según la CONDUSEF, el fondo de emergencia debe cubrir de 3 a 6 meses de tus gastos fijos —vivienda, alimentación, salud y deudas— y se recomienda destinar al menos el 10% de tus ingresos mensuales para construirlo de forma progresiva.
Gestión de deudas: no dejes que las deudas te controlen

Otro aspecto crucial de las finanzas personales que abordé durante mi incapacidad fue la gestión de deudas. Aprendí que no todas las deudas son malas, pero es importante saber cómo manejarlas. Por ejemplo, las deudas de alto interés, como las tarjetas de crédito, pueden convertirse en una carga si no las gestionas adecuadamente.
Mi enfoque fue crear un plan para pagar mis deudas lo más rápido posible. Esto incluyó priorizar las deudas con intereses más altos y destinar una parte de mis ingresos a su pago. Con el tiempo, esto me permitió reducir mis deudas y mejorar mi situación financiera.
La SHCP recomienda lo mismo: empezar por las deudas más grandes o con el interés más alto.
El hábito del aprendizaje continuo
Después de dominar los conceptos básicos de las finanzas personales, seguí explorando otras áreas de crecimiento personal: habilidades blandas, inglés y el hábito de la lectura. Cuento todo eso con más detalle en Qué hacer en una incapacidad.
Conclusión
Aprovechar una incapacidad para mejorar tus finanzas personales es una de las mejores decisiones que puedes tomar. Aunque al principio pueda parecer difícil, con el tiempo se ven los beneficios de invertir en ti mismo. El tiempo es un recurso valioso, y cómo lo uses determinará el éxito de tu futuro financiero.
Fuentes
- SHCP, "12 tips para tener finanzas personales sanas".
- CONDUSEF, "Fondo de emergencia: tu mejor aliado en los momentos difíciles".
También puedes ver Qué hacer en una incapacidad, Incapacidad del IMSS tras una fractura y el resto de artículos en Vida en casa.