Saltar al contenido
Fractura Superada

Rehabilitación

Rehabilitación después de un clavo intramedular en la tibia

Publicado el · Actualizado el · 4 min de lectura

Cuento lo que viví como paciente. No sustituye la opinión de tu médico.

En este artículo

Hace un tiempo sufrí un accidente en motocicleta que resultó en una fractura expuesta de tibia y peroné en mi pierna izquierda, y terminé con un clavo intramedular puesto. Te cuento cómo fue mi rehabilitación después de esa cirugía: qué ejercicios hice, qué dice la guía del IMSS sobre cuándo empezar a moverte y qué es eso de "dinamizar" el clavo.

Lo importante en 30 segundos

  • La guía de práctica clínica del IMSS indica ejercicios isométricos (contraer el músculo sin mover la pierna) y movilidad desde el posoperatorio, con apoyo parcial progresivo hasta el total, según tu evolución.
  • No hay una fecha fija para dejar las muletas: depende de cómo va consolidando el hueso en tus radiografías.
  • Si a las 12 semanas el hueso no ha consolidado bien, tu traumatólogo puede "dinamizar" el clavo: quitar el tornillo estático en consulta para permitir algo más de movimiento y de carga.
  • Los ejercicios concretos, sus series y su progresión los define tu fisioterapeuta según tu caso, no una lista genérica de internet.
  • Mi traumatólogo me pidió empezar a moverme pocos días después de la cirugía.

Cuándo empieza la rehabilitación con el clavo puesto

La guía de práctica clínica IMSS-139-08 indica que, con clavo centromedular, la movilidad y los ejercicios isométricos empiezan desde el posoperatorio, con apoyo parcial progresivo hasta el apoyo total según la evolución. No dice que el ejercicio acelere la curación del hueso: lo que hace es ayudarte a no perder fuerza ni movimiento mientras el hueso consolida.

Lo que me dijo mi traumatólogo

Mi traumatólogo insistió en que comenzara con ejercicios de movilidad pocos días después de la cirugía. A los pocos días, comencé con ejercicios suaves de movilidad bajo la supervisión de un fisioterapeuta: movimientos simples del pie y el tobillo para mantener la circulación y prevenir la rigidez.

Cómo fueron mis primeras semanas

Isometría y movilidad de la rodilla

Mi rutina de esas primeras semanas se centró en movimientos del pie y el tobillo, ejercicios de isometría (contracciones musculares sin mover la pierna) y flexiones y extensiones suaves de la rodilla para ir ganando rango de movimiento.

El video se carga desde YouTube al reproducirlo. Verlo en YouTube

Con el paso de los meses

Con el tiempo, conforme mi pierna se fortalecía, sumé elevaciones de pierna recta, ejercicios de resistencia con bandas elásticas y entrenamiento de equilibrio.

Más adelante, conforme se gana fuerza, es habitual ir pasando de las muletas o el andador a caminar sin apoyo, y sumar ejercicios como subir y bajar escaleras para ganar estabilidad; el ritmo también lo marca tu fisioterapeuta.

No pongo aquí una lista de ejercicios con series y repeticiones fijas: no encontré esa rutina respaldada en ninguna fuente médica. Lo que sí funciona es progresar poco a poco, sin pasar al siguiente ejercicio hasta dominar el anterior sin dolor, con tu fisioterapeuta guiando el ritmo.

Apoyo progresivo y "dinamización" del clavo

El apoyo de peso también es progresivo: vas de nada de carga a carga parcial y, después, a carga total, según lo que muestren tus radiografías. Si a las 12 semanas el hueso todavía no consolida bien, la GPC IMSS contempla "dinamizar" el clavo: en consulta externa, el traumatólogo retira uno de los tornillos que lo fija en un extremo (el tornillo estático), lo que permite algo más de movimiento en el foco de la fractura y puede ayudar a que el hueso termine de consolidar.

Dificultades que enfrenté

La rehabilitación después de un clavo intramedular no siempre es lineal. Estas fueron mis dificultades:

  • Dolor persistente: disminuyó con el tiempo, pero hubo momentos difíciles de manejar.
  • Rigidez articular: la inmovilización inicial y la cirugía dejan rigidez, que cuesta trabajo y tiempo superar.
  • Debilidad muscular: la atrofia por la inmovilización es común; recuperar la fuerza requiere paciencia.

Un dolor que no cede con analgésicos, o una pierna muy hinchada y tensa, no son parte normal de la recuperación: escribí sobre esto en Síndrome compartimental agudo.

Consejos generales

Si estás en un proceso parecido, esto puede ayudarte:

  • Sigue las indicaciones de tu médico y de tu fisioterapeuta, sin saltarte sesiones.
  • No te apresures: la paciencia importa más de lo que parece en este tipo de recuperación.
  • Duerme lo suficiente y cuida tu alimentación.
  • Apóyate en tu familia y tus amigos; el apoyo emocional también cuenta.

Fuentes

También puedes ver Cirugía de clavo intramedular en tibia: cómo es, Rehabilitación con fijador externo en la tibia, Recuperación de una fractura de pierna y el resto de la rehabilitación después de una fractura de tibia y peroné.

También te puede servir

  • Qué es la fisioterapia tras una fractura de tibia, cuándo empieza y cómo cambia si llevas fijador externo o clavo intramedular, según la guía del IMSS.

    · 4 min de lectura

  • Cuándo y cómo retomar el ejercicio después de una fractura: beneficios, progresión segura y qué actividades son de bajo impacto, con fuentes médicas.

    · 4 min de lectura